El enfoque del aprendizaje
sostenible toma como referencia diferentes acuerdos internacionales con la
finalidad de garantizar el acceso a educación bajo los principios de equidad,
relevancia y sostenibilidad.
El aprendizaje sostenible se basa
en los conceptos relacionados con la educación para la sostenibilidad, los
cuales son “justicia social, un énfasis en el aprendizaje más que en la
enseñanza, la utilización de métodos apropiados de evaluación, reconocimiento
de las perspectivas de los pueblos indígenas en el conocimiento, las TIC como
herramientas de aprendizaje, resolución de problemas, el aprendizaje para el
futuro y la toma de decisiones colaborativa” (Sterling 2001; Van den
Branden 2012 citado en Graham, Berman, & Bellert, 2015).
Según Van den Branden (2012) la
educación en el siglo XXI puede ser sostenible, y su propuesta se ajusta a los
objetivos del desarrollo sostenible, ya que en la educación:
- No
se debe desperdiciar ningún talento.
- Se
debe renovar la energía para el aprendizaje.
- Se
debe abordar necesidades cruciales.
En tal virtud, las autoras
Graham, Berman, & Bellert (2015), investigadoras del enfoque del
aprendizaje sostenible, consideran que la enseñanza debe responder a tres condiciones
para que los estudiantes aprendan:
1.
Aprendizaje para todos
2.
Enseñanza significativa
3.
Aprendizaje perdurable